29 de octubre de 2011

El primer año del resto de mi vida

Hoy mi despertar fue diferente, el beso que recibo todas las mañanas de mi amada  fue mas dulce y mucho mas especial. A pesar de mi evidente cansancio después de una semana bien agotadora me es imposible no regalarle una sonrisa, besarla, amarla y sobre todo hacerla feliz.

Hoy cumplimos un año... y es lejos lo mas bello que me ha pasado en mi vida...


Recordar como llego a mi vida, un viernes 29 de octubre de 2010... Ella esperando sentada en una calle de Providencia mientras yo aparecía con mi mochila, el casco blanco y la bicicleta plegable roja (mi primera bici). Meses de conversación en Twitter hicieron ganarme su confianza y tener ganas de conocerla. No sentí que sería como las juntas anteriores con gente que conocí a través de Twitter sino que sería especial, no sabía por que pero sería distinto. Ella por su parte estaba muy receptiva, con muchas ganas de conocerme mas y eso lo note en el segundo piso de un Pub en la Plaza Bustamante donde compartimos unos tragos y nos largamos a conversar sobre nuestras vidas, sueños y deseos.

Debo reconocer que desde ese momento sentí algo que venía desde ella, no sabía definirlo en ese momento pero me hizo sentirme bien, agradado. Sentí la misma confianza que me demostraba en esas conversaciones abiertas en Twitter y aquellas confesiones personales por DM, que a pesar de la distancia la sentía cerca...pero esta vez estaba frente a mi con sus ojitos claros brillosos y una sonrisa que hasta hoy me encanta disfrutar.

Se hacía de noche y era la hora de la despedida. Ella partiría a su casa en La Florida y yo tenia junta con amigos twitteros en un Karaoke en Bellavista. La invite por si quería acompañarme, ella acepto y partimos.

El ambiente estaba muy bueno, ella se sintió bien con mis amigos y entre risas y cantos (claramente me subí a cantar su par de canciones) pasamos una entretenida noche, donde incluso bailamos en el local.

Ya era tarde, creo que cerca de las 3am. Era bien tarde para que ella tomara la micro a La Florida, ademas de mi preocupación por que viajase sola y más aún porque el barrio donde vivía era peligroso a esa hora. Nos invitaron a otro local a bailar en el mismo Bellavisa, le pregunte si quería ir y que se quedara a dormir en mi departamento... ella acepto. Logre guardar la bicicleta en la maleta de un auto (las ventajas de una bici plegable) y caminamos al local.

A pesar que dentro del Karaoke ya cruzábamos miradas y bailamos unos temas (no recuerdo si fue cumbia, salsa o tropical) ella me regalaba una expresión especial, maximizando lo que ya demostraba en el Pub de Bustamante. Me sentía extraño pero a la vez agradado... Lo especial fue camino al local "440" después del Karaoke, cuando al cruzar la calle le tome la mano. Esas manos no se soltaron hasta que llegamos al local.

Ya sentados esas manos se tomaron debajo de la mesa, me saco a bailar salsa, le dije que no sabia mucho pero que podría seguir sus pasos, unas cuantas vueltas, unas miradas fijas... y la magia del momento hizo lo suyo en el momento en que juntamos nuestros labios...



Pienso en este año que llevamos juntos y siento que he vuelto a nacer, que al fin estoy disfrutando de una sensación que siempre quise disfrutar, que siempre demostré en la gran mayoría de los escritos anteriores de este blog y que al fin se concentran en mi mujer, a quien amo y respeto por sobre todo. Ella me pregunta a veces por que no escribo en este blog y le digo que fue mi desahogo frente a mis frustraciones y problemas... pero no por ello debo dejar de lado este espacio que me ha ayudado a formar la bitácora de vida que siempre quise tener.

Por hoy mi día pertenece a ella, a María José Sánchez Tellez, la mujer que supo rescatar de mi cuerpo el lado mas tierno de mi corazón, que me hizo cambiar la forma de ver el amor y que afloro en mi todos los sueños y metas que quiero para nuestro futuro. Un futuro que se multiplique por millones y nos haga estar juntos hasta que se apague el ultimo suspiro de nuestros cuerpos, ya ancianos, con hijos, en nuestro hogar, con la satisfacción de haber hecho y vivido todo...



...cada beso de buenas noches y buenos días es el fiel testigo del amor que siento por ti, gracias mi vida por este hermoso año, el que quiero que sea así por siempre...



1 comentarios:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Pucha...linda historia, qué quieres que te diga. Mis felicidades tanto a ti como a la Coté...y muchos años más de alegrías en conjunto. Saludos afectuosos, de corazón.